sábado, 30 de octubre de 2010

Realidad paradójica

Me gustaría establecer, ya que estudio Arquitectura, una analogía, bueno, más que eso yo creo que es un símil, entre los tipos de perspectivas en el dibujo y en la realidad. Los que sepan un poquito aunque sea de dibujo técnico, podrán diferenciar entre dos tipos de vistas y representación: la axonometría y la perspectiva lineal. En la primera el dibujo se hace a partir de tres ejes, las tres direcciones del espacio, y tomando paralelas de ellos construimos la figura en cuestión. En la perspectiva lineal, nos encontramos en cambio con uno, dos o tres puntos de fuga, es decir, lugares geométricos a donde se dirigen las líneas del dibujo, por explicarlo muy coloquialmente.
Lo importante de esto es que la figura real, con sus medidas reales, sus proporciones y su forma, solo se ve en la axonometría; si queremos extraer información de la figura lo más útil sería esta clase de vista. Pero curiosamente, a pesar de ser la axonometría la mas real, la perspectiva lineal es la que nos muestra como ve el ser humano la figura, como según nuestra posición cambiará nuestra forma de observarla y apreciarla. 
Por lo tanto, y llegando ya a lo que quería comentar, la cuestión es, ¿cuál es entonces la verdadera, la real? ¿Es más correcto, y por lo tanto en este caso más auténtico, mostrar la realidad como lo que el ser humano aprecia, o como lo que realmente es? ¿Realidad para nosotros es verdad total o visión humana? 
Comparando con nuestra percepción del mundo, de lo que nos sucede, de lo que observamos, ¿desde dónde deberíamos de verlo? Si la figura real y perfecta, esa que creamos con la axonometría, no se da en la realidad, ¿es entonces real? Quizá cuando intentamos estudiar cada situación desde fuera, racionalmente, estamos cometiendo el error de intentar ser tan perfectos hasta el límite de querer alcanzar algo inexistente. Y si nos decantamos por ver la vida desde una perspectiva humana, como la lineal, tendremos siempre una visión "real", entre comillas, porque bien sabemos que está influenciada por la visión del hombre, que formalmente no es así. 
Así pues, ¿qué elegimos? Que es mejor, ¿la realidad, realidad; o nuestra falsa realidad, pero nuestra al fin y al cabo?

domingo, 24 de octubre de 2010

Siete.

Entornó un instante los ojos, que habían recuperado algo de esa luz plateada. Caminó lentamente por el puerto, con pasos inseguros, con miedo por esa extraña sensación de no sentir que se caía. Paraba de vez en cuando a recuperar el aliento, a pesar de que no sentía ningún cansancio. Pero todo era culpa de ese terror con el que se escondía. En aquellas horas nocturnas podía sonreir sin que la vieran, sin que la culparan por brillar un instante. Parecía que había encontrado el modo de comportarse de un modo racional, y le dolía. Echaba de menos los impulsos y la melancolía. Estaba llena de sensaciones conocidas, y lamentablemente no demasiado intensas, lo justo para acariciar la normalidad, ese maldito enemigo suyo. No había perdido su personalidad, solo tenía que buscarla si quería, pero suponía demasiado esfuerzo. Y, joder, le venía bien un poco de estabilidad. Sólo por esta vez, se dijo. Y siguió caminando.

domingo, 17 de octubre de 2010

Casi una entrada

Llevo un par de días dándole vueltas a la palabra casi. Oficialmente significa algo así como por poco o con corta diferencia, pero yo no le encuentro mucho sentido. Es decir, ¿cuánto significa casi? Entiendo la necesidad de hablar de aproximación pero... la encuentro una palabra desesperada. Me transmite intento, fracaso. Casi aprobé, casi llegué, casi pude; y, si con suerte es al contrario, me transmite miedo, miedo por no haberlo casi logrado. Es una paranoya mental bastante tonta, pero en realidad si lo piensas es electrizante. Porque entras en un bucle, como cuando te pones a pensar y pensar y llegas al origen del universo, y te asustas, porque no tienes respuestas; más que nada, porque sabes que nunca llegarás a tenerlas. Somos casi perfectos dicen, pues en el casi es donde fallamos. Por poco y con corta diferencia.

sábado, 9 de octubre de 2010

Redireccionando

Releyendo el blog me he dado cuenta de la repetición de mis palabras, de la facilidad con la que se puede usar el prefijo -re refiriéndose a mis entradas. A modo de defensa personal me excusaré diciendo que de antemano conocía el dramatismo y el fondo de empalagosidad mezclada con estupidez adolescente antes de utilizarlas. Y como opino que la sinceridad no debería tratarse de justificación... algo haré. Y lo dejo así tan sin acabar, porque esto es más un comienzo que un final.

lunes, 4 de octubre de 2010

Asterisco





Que fácil parece a veces...
... mirar el reflejo del espejo.

En mi búsqueda de la felicidad
me vi interrumpido por la metafísica.
Escribo sobre ti desde hace mucho
incluso antes de conocerte.