domingo, 12 de septiembre de 2010

Relatividad versionada

Hoy vas a equivocarte. Vas a mandar a la mierda el equilibrio y la estabilidad mental, vas a relegar en otro el control, y lo harás sonriendo. Porque quieres, y porque puedes. Mirarás al frente y andarás como si no hubiese futuro, o como si todo lo que hay a partir de ahora lo es, ambas cosas significan lo mismo. Decidirás llevar a cabo cada locura, te meterás en sinsentidos y dejarás de pensar, solo actúa. Y continua, hazlo, y vuélvelo hacer... Imagínate en un videoclip, caminando por la calle con lluvia y cantando, haciendo caso omiso a esos hombres grises que entristecían las historias de Michael Ende. Métete de lleno en ese puto tópico, regodéate en la autocompasión, espera a que las cosas se solucionen por sí solas. No busques, solo camina, solo muéstrate, un poco, lo justo para ser superfiical. Vuélvete a equivocar. Llora, siente que tu desgracia es inimaginable, considérala nueva, piensa que esta vez es de verdad, que está vez tienes motivos para sentirte lleno de mierda. Deja que te vean, que te oigan, que se encanten, que se mueran por conocerte mejor, para que luego puedas decirles adiós, sea o no por voluntad propia. Fuma, cigarro tras cigarro, absurdo tras absurdo, pensando que de verdad te está calmando. Pierde completamente la visión real del mundo, cierra los ojos y deja que fluya. Sumérgete en las luces de neón y siente el final del mundo. Y despierta a la mañana siguiente preguntándote porque coño sigues soportándolo, porque parece que buscas una solución pero nada se soluciona. Ponte de buen humor y ríe, ríete de ti mismo, ríete contando a alguien la historia que te hacia llorar esa misma mañana, siente la mentira corriendo por tu cuerpo. Escucha un poco de buena música, aprende algo de cine y estudia una carrera, y ahí lo tienes. Son tuyas, todas esas sensaciones.

No hay comentarios:

Publicar un comentario